Pagar derechos de autor por seguir partidas

Tscheeeeeee, pero que no se entere la SGAE ni Alí-Babá y los 40 ladrones (es que hay que subir el GoogleRank de cierta sociedad de autores ;-)).

Es una propuesta del GM Oleg Korneev en AjedrezND cuando comenta sus impresiones sobre el Campeonato Europeo de Dresden 2007:

El ajedrez ha perdido interés y apoyo de los poderosos, pero ha llegado el Internet! Creo que una revolución económica en el Ajedrez profesional podría hacer una cosa tan simple como reconocer los derechos del autor de los jugadores a sus obras, es decir sus partidas.

Como funciona eso? Pues fácil. La premisa es, si hay interés, habrá dinero. No hay patrocinadores? Bien, espectadores tendrán que pagar. Las paginas de Internet para ver las partidas deberán ser de pago en todo caso. No mucho. Por ejemplo, acceso Internet a una ronda de Olimpiada – 3 Euros. Un bono para 15 rondas – 25 Euros (es menos de lo que cobraban a un espectador por una ronda en Dresden!). Magistral Casino Barcelona. Una ronda – 1,5 Euros, un bono de 9 rondas – 10 Euros. 10.000 entradas – 100.000 Euros

Y creo que habrá mucho mas entradas. Por supuesto el sistema de pago debe ser muy fácil y seguro.

Espero que no habrá una falta de compresión entre los aficionados del ajedrez y los jugadores profesionales. Señores, a Ustedes les gusta mirar bonitas partidas del alto nivel? Perfecto! Y a los jugadores les gusta comer y tener condiciones económicas adecuadas para crear esas partidas.

El dinero de las entradas del Internet debe ser compartido por partes razonables entre los jugadores y organizadores (quienes llegan a los acuerdos con técnicos de Internet, propietarios de la sala, árbitros…). El primer paso – todos los visores de torneos deben ser de pago. Los derechos del autor hay que respetar rigurosamente. Simultáneamente resolvemos un montón de otros problemas. Por ejemplo el tema de partidas amañadas o tablas “entre GMs” va a perder su actualidad, porque simplemente un organizador va a impedir que los jugadores con esa fama participen en sus torneos para no bajar el numero de espectadores. Y les aseguro que en ese caso los jugadores van a cambiar sus hábitos.

Va a subir el número de jugadores creativos, valientes, que hacen con sus jugadas a disfrutar a los aficionados. En final vamos a ganar todos! Y los cuyo labor principal es a crear las partidas y los que disfrutan del ajedrez viéndolas. (Texto íntegro en AjedrezND)

Tal como está el mundo de los derechos de autor ya no me sorprende nada y también es posible que tenga su lógica desde el punto de vista del jugador. Ignoro si con el tiempo se pedirá un canon por juego de tablero y piezas ya que en él se podrían reproducir partidas sin pagar 😉 (seguro que en cuanto la SGAE se entere, no tardará mucho), amén de pedir el correspondiente pedazo de la tarta por venta en instrumentos malignos como ordenadores, pdas, etc. También me interesaría bastante la cuestión de si cuando se hagan tablas de esas en pocas jugadas se le devolvería el dinero al espectador, o si incluso se podría establecer una cuota premium para el seguimiento de los apuros de tiempo, que es lo que a casi todo el mundo le interesa 😉 ¿Y que pasaría con el derecho de cita? ¿Se podrían publicar esas partidas en diferido? ¿Incluso en periódicos? ¿Y si no es así constituiría una posición y su desenlace un sujeto del derecho de cita?

Personalmente, me parece una idea descabellada, aunque daría para escribir mucho sobre ella. A poco que reflexionemos sobre ella veremos que en parte el modelo se ha implementado ya en las retransmisiones realizadas por ICC, aunque el precio no es por partida ni por torneo sino que se incluye junto con el resto de servicios que reciben los socios. Y desde luego los jugadores no exigen cobro de derechos de autor.

Creo que esta idea, si algún lejano día se llevara a cabo, repetiría el error de caducos modelos de negocio de distribución musical que todos conocemos. ¿y quién sería el primero en ponerle el cascabel al gato?

6 pensamientos en “Pagar derechos de autor por seguir partidas

  1. Buah

    Pues tenía interes yo sobre este tema, hasta iba a abrir un post en el foro :P.

    La verdad es que el tema en cuestión está “rulando” por diferentes sitios (por ejemplo en chessvibes). A mí la idea me da que pensar si bien es cierto que las partidas son una creación de los dos jugadores y como tal alguien podría pretender registrarlas y sacar beneficio de ellas, pero ese simple hecho me hace plantearme varias dudas, la principal es, en mi opinión muy graciosa: imaginemos que dos jugadores juegan una partida siguiendo los acontecimientos de una partida anterior (lo que ocurre todos los días vamos, ya sea por una preparación o por el simple devenir de la partida en sí) pues entonces los jugadores de la partida precedente podrían acusar de plagio a los otros, por copiar hasta cierto momento las jugadas de su partida, el caso es que habría que especificar cuando se considera que una partida es identica a otra (ya me veo a un listo registrando 1.e4 y forrándose xd). Total, un follón, acabaríamos jugando 1.h3 por no pagar derechos de autor o algo así.

  2. jesgar Autor

    Sí hombre, hasta que llegara el listo que registrara 1.h3, la Kucharsky o la chocolatera. No habría escapatoria posible 😛 Que te den el pastor y pagar tiene que doler 😉

    A mí hay otra cosa que me da que pensar. Si el organizador del torneo es quién dispone los medios de producción para la ejecución de la obra (sala, tablero, piezas, reloj, árbitro, etc) e incluso remunera en muchos casos a los jugadores vía alojamiento y manutención o premios (vale, no existe relación laboral pero seguro que algún leguleyo lo fundamentaría) ¿no es el legítimo dueño de los derechos patrimoniales de esa propiedad intelectual? Los jugadores conservarían el derecho a que su nombre figurara pero nada más.

    Y no es tan descabellado. Mirad las convocatorias de concursos, premios o simplemente fijaos en lo que pasa cuando el empleado de una organización crea algo con los medios productivos del empleador.

    En Chessvibes.com se hace referencia un dispositivo que sirve para apuntar las partidas, las envía a un servidor y las publica automáticamente en Internet. La empresa propietaria del servidor y de los aparatitos se arroga la propiedad intelectual de las partidas ¡Disparatado! http://www.chessvibes.com/?p=779#more-779

  3. Tomatillo

    Y ya que estamos también se podrían registrar los finales. Llega uno y te registra el mate de Dama y rey contra Rey y ya nadie abandona a ver si te dan tablas con tal de no llegar a esa posición y tener que pagar.

  4. Rodrigo Olay

    Creo que hay una respuesta mucho más sencilla que las que apuntáis. Korneiév parte de la base de que el ajedrez es un arte, y por lo tanto aprovehca el concepto de “Propiedad Intelectual”. Pero es que el ajedrez no es un arte. Así de fácil. Cierto que, en ocasiones, es hermoso. Pero no todo aquello que es hermoso es arte, obviamente. ¿Es arte acaso el gol de Messi? ¿son arte las mujeres bonitas?
    Otra cosa, y ahí no me meto, es la multidisciplinaridad del ajedrez. Cierto que un estudio, por todo lo que implica su “creación” sin competitividad deportiva directa de por medio (no me refiero a un concurso de estudios, sino a que al componerlos no se juega contra otra persona) pudiera asemejarse al arte, y al fin y al cabo decimos un estudio de X o de Y (es decir, destacamos su autoría artística, pero no en mi opinión del mismo modo que cuando decimos una partida de X o de Y porque hay ahí un segundo “colaborador” directamente responsable y que olvidamos, y aquí surge otro problema, ¿estoy diciendo que no existe el arte hecho en colaboración por dos personas? ¿No son arte los libros a cuatro manos de Bioy y Borges? Si, porque nacieron de la necesidad y placer de crear y no de una competición deportiva que es el caso de una partida de ajedrez).
    Pero hay otras muchas cosas multidisciplinares y no por ello dejan de ser lo que en “esencia” son, pocos inventos humanos son lineales. Por ejemplo, durante el Mundial de Francia de 1998, la Emérita revista “Cahiers du Cinéma” hizo la critica de tres partidos del Campeonato de Selecciones, ¡como si de películas se trataran! Si lo pensamos, tiene su lógica: ritmo frenético, episodios magistrales, tensión, incertidumbre, sorpresa final… Curioso y original, pero nada más, porque simplemente el fútbol no es cine (aunque, ahí quiero llegar, tiene un poco de cine)
    El ajedrtez tiene ese poco de arte, sobre todo en los estudios, ya digo, pero el ajedrez NO es un arte (y ¿qué es el arte? “Lo que el artista dice que es arte” según Duchamp, como puede verse, estoy moviéndome en terreno fanganoso, pero se me entiende, o eso creo)
    Así, el ajedrez no es un arte (“completamente”), ergo no ha lugar al concepto de propiedad intelectual de donde no se puede cobrar por ella.

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