Archivo de la categoría: Historia

Capablanca vs Alekhine: los Mozart y Salieri del ajedrez

Alekhine vs Capablanca, Buenos Aires, 1927

Posiblemente, la mejor historia que haya leído sobre la rivalidad Capablanca-Alekhine, algo así como el Karpov-Kasparov del periodo de entreguerras. No dejéis de leerlo, merece la pena.

Record de España de simultáneas en el patio de la Universidad de Oviedo (1948)

Antonio Rico, 8 de septiembre de 1948, en el patio del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo, 100 tableros. El record sigue vigente hoy en día. Quién quiera saber más, no debe dejar de visitar el blog de la Comisión de Historia de la FAPA, ineludible para quién quiera saber más sobre el pasado del ajedrez en Asturias.

Patio del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo

Karpov-Kasparov 1984, reportaje en TVE

Estas pasadas semanas, el documental Karpov vs Kasparov de Informe Robinson y emitido en Canal+ ha estado en boca de todos los blogs, tuits o muros de Facebook ajedreceros. Una hora de documental que podéis seguir en el anterior enlace. Por variar, aquí os voy a ofrecer algo distinto, casi un viaje en máquina del tiempo a 1984 cuando se estaba disputando el que sería el match más largo (e inacabado) por el título mundial.

Un documental del programa Informe Semanal de RTVE del año 1984, proféticamente titulado Karpov-Kasparov: el jaque más largo ; producido mientras el match aún se encontraba en juego, Karpov ganaba 5-1 y se presagiaba que mantendría el título. Todo un viaje al Moscú y al ajedrez de 1984, sin ordenadores y con tableros murales para seguir las partidas. Que lo disfrutéis.

Las causas del patronazgo de Santa Teresa

Hace ya casi dos años dábamos cuenta en una entrada del curioso hecho de que en 1941 la FEDA había nombrado a Teresa de Jesús abogada y patrona de los ajedrecistas españoles. Las causas no estaban claras pero ahora Carmen Romeo, Presidenta de la Comisión de Historia de la FEDA, me envía las pertinentes aclaraciones que con su permiso transcribo a continuación.

Para poner el hecho en su contexto debemos considerar en primer lugar que en la época de Felipe II toda familia de clase media alta o semi-alta que se preciase, acostumbraba, entre otras cosas, a que sus vástagos (sin distinción de sexos) aprendieran ajedrez, era una mas de las condiciones de la educación.

En la sesión del órgano rector de la Federación Española de día 2 de Febrero de 1941 en el punto 10º se dió cuenta de que el Sr. Juncosa de Zaragoza y otros aficionados, pedían a la Junta de la FEDA que se designase a Santa Teresa de Jesús como patrona de los aficionados al ajedrez aduciendo los siguientes datos.

Entre 1564 y 1567 Santa Teresa escribió una obra ascética que denominó, “Camino de perfección” en la que aparecen interesantes menciones al ajedrez (uso la edición de Espasa–Calpe, Madrid 1958).

El capitulo XVI que lleva como epígrafe: “Que trata de cuan necesario ha sido lo que queda dicho para comenzar a tratar de oración”. El texto comienza así:

“Y no os parezca mucho todo esto que voy entablando el juego como dicen.

Pedisteme os dijese el principio de la oración. Yo, hijas, aunque no me llevó Dios por este principio (porque aun no le debo tener de estas virtudes), no sé otro. Pues cree que quien no sabe concertar las piezas en el juego de ajedrez, que sabrá mal jugar; y si no sabe dar jaque, no sabrá dar mate.

Ansí que me habéis de reprender porque hablo de cosa de juego no le habiendo en esta casa ni habiéndole de haber. Aquí veréis la madre que os dio Dios, que hasta esta vanidad sabía. Más dicen que es lícito algunas veces.

Y cuan licito será para nosotras esta manera de jugar, y cuan presto, si mucho lo usamos, daremos mate a este rey divino, que no sé os podrá ir de las manos, ni querrá. La dama es la que más guerra le puede hacer en este juego y todas las otras piezas ayuda.

No hay dama que ansí le pueda rendir como la humildad …”

Siguen unas disposiciones sobre la humildad y las demás virtudes y al final del capitulo, retoma la comparación ajedrecística:

“Mas contemplación es otra cosa, hijas. Que este es el engaño que todos traemos, que en llegándose uno un rato cada día a pensar sus pecados (que esta obligado a ello si es cristiano de más que nombre), luego dicen es muy contemplativo, y luego le quieren con tan grandes virtudes como esta obligado a tener el muy contemplativo, y aún él se quiere, mas yerra. En los principios no supo entablar el juego; pensó que bastaba conocer las piezas para dar mate y es imposible; que no se da este rey sino a quien se le da del todo”.

Hay otros Santos ajedrecistas mas antiguos, que consideraban que jugando con sus frailecitos era como se sentían mas próximos a Dios, San Genadio y San Rosendo, obispos mozarabes del siglo X, pero esa es otra historia.

La Junta Directiva de la FEDA aceptó la petición y tres años después, el 14 de octubre de 1944, el Arzobispado contestó aceptando el nombramiento.

El presidente de honor del sindicato

Tras todo un volumen IV de la serie “Mis grandes predecesores” poco podrá añadir Kasparov sobre la figura de Fischer en el ajedrez. Pero a cuenta de una crítica que realiza en The New York Times sobre un nuevo libro acerca de la figura del genial norteamericano no está de más recordar lo que quizá haya sido la gran aportación de Bobby Fischer al ajedrez: la parte financiera. ¿Después de leer la siguiente cita quién pondrá en duda las palabras de Spassky acerca de referirse a Fischer como “el presidente honorario de nuestro sindicato”?.

(…) the chess world of the pre-Fischer era was laughably impoverished even by today’s modest standards. The Soviet stars were subsidized by the state, but elsewhere the idea of making a living solely from playing chess was a dream. When Fischer dominated the Stockholm tournament of 1962, a grueling five-week qualifier for the world championship cycle, his prize was $750. (…) Ten years after Stockholm, the purse for the 1972 World Championship between Fischer and Spassky was an astronomical $250,000, plus side deals for a share of television rights.(…) My epic series of matches against Anatoly Karpov from 1985 to 1990 fanned the sponsorship flames into a blaze—we were not going to play only for the greater Soviet glory now that we knew there were millions of dollars to be had. We had learned more from Fischer than just chess. Last year’s world championship match, in which Viswanathan Anand of India defended his title against Veselin Topalov of Bulgaria in Sofia, had a prize fund of nearly $3 million despite receiving no real publicity outside of the chess world. In spite of corrupt federations and no coherent organization among themselves, the top players today do quite well without having to also teach classes or write books while trying to work on their own chess at the same time.

— Gary Kasparov